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Mozzarella y pepperoni: cuando algo se cuece… y no es solo la pizza
Por: Javier Lapeña Azurmendi
Fue el día 3 de enero cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló a través de su cuenta de X que su país había llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, había sido capturado y trasladado en avión, junto con su esposa, fuera del país. Trump aseguraba que la operación se realizó en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses, prometía ofrecer más detalles en breve y convocaba a los medios a una conferencia de prensa en Mar-a-Lago.
Más allá del impacto inmediato y la incertidumbre que generó el anuncio, estos sucesos despiertan gran interés por una curiosa teoría que ha circulado en Estados Unidos durante décadas y sobre la que os quiero hablar en esta entrada de blog: el llamado Pizza Index, o, en castellano, Pizzómetro.
Se trata de un planteamiento que sostiene que es posible predecir o anticipar acciones militares estadounidenses observando un aumento inusual en los pedidos de comida a domicilio cerca de las sedes del poder. Con el tiempo, este fenómeno se ha convertido en un indicador no oficial, que relaciona picos de pedidos de pizza con la proximidad de decisiones o acciones de alto impacto, incluidas operaciones militares.
Más que una teoría científica, el Pizza Index es una observación anecdótica, basada en la experiencia de repartidores de pizza que notaban que, durante momentos de tensión institucional o la preparación de planes estratégicos, se producían incrementos atípicos en la demanda de comida rápida en los locales cercanos. Llamativo. Una curiosa forma de cómo lo cotidiano puede mostrarnos lo extraordinario.
El concepto proviene de la Guerra Fría, cuando se pensaba que los agentes de inteligencia, tanto internos como externos, observaban las entregas de pizza alrededor de Washington D.C. como una señal indirecta de actividad inusual dentro de las dependencias gubernamentales. A partir de esta idea, surgió en 1990 un planteamiento basado en los testimonios de repartidores de pizza de distintos restaurantes ubicados en lugares estratégicos del país, cerca de edificios clave, quienes afirmaban que podían anticipar operaciones o anuncios importantes simplemente por el aumento inusual de pedidos a domicilio.
La primera vez que esta idea se mencionó públicamente fue a principios de la década de los noventa, en un artículo de la revista TIME[1]. En él se relataba cómo repartidores de Domino’s Pizza en Washington y sus alrededores afirmaban saber que “algo malo” estaba por ocurrir cada vez que los pedidos a domicilio se disparaban. Según estos trabajadores, podían anticipar anuncios oficiales de la Casa Blanca o el Pentágono hasta 72 horas antesde que fueran confirmados, ya que los teléfonos de las pizzerías no dejaban de sonar. Como relataban algunos de ellos: “Los pedidos al Pentágono se duplicaron la noche anterior al ataque a Panamá y a la invasión de Granada… recibimos tantos pedidos que supimos que algo estaba pasando, y después llegó la gran noticia”.
Aunque a primera vista pueda parecer una teoría de conspiración, existen antecedentes históricos que podrían darle cierto sustento. Algunos de los episodios en los que se registró un aumento previo en las ventas de comida rápida coinciden con importantes operaciones militares de Estados Unidos[2]:
- Invasión de Granada (1983)
- Invasión de Panamá (1989)
- Invasión de Kuwait por parte de Irak (1990)
- Primera Guerra del Golfo (1991)
No se trata de una teoría trivial cuando se cree que el supuesto índice de ventas de pizza cerca de zonas estratégicas de Estados Unidos, como el Pentágono, ha sido observado desde la Guerra Fría por potenciales enemigos, según el periódico Business Standard[3]. Parte de la teoría sostiene que espías soviéticos habrían seguido de cerca las entregas nocturnas de pizzas en Washington, sospechando que podrían reflejar la preparación militar estadounidense. Incluso llegaron a acuñar el término “Pizzint” -abreviatura de pizza intelligence, o “inteligencia de pizza”- para referirse a esta supuesta operación.
En 1991, un expropietario de más de 40 locales de Domino’s Pizza en Washington afirmó que los repartidores “saben lo que va a ocurrir” incluso cuando los medios de comunicación parecen guardar silencio. Según expertos como Alex Selby-Boothroyd, director de The Economist, el Pizza Index se ha convertido en un predictor “sorprendentemente confiable” en los últimos años, aunque el Departamento de Defensa de Estados Unidos nunca ha emitido comentarios oficiales al respecto[4].
Por su parte, un portavoz del Pentágono declaró que la actividad supuestamente monitorizada por el llamado Pentagon Pizza Report no coincidía con los eventos reales, y señaló que la teoría tampoco tiene en cuenta las opciones de comida disponibles dentro del propio edificio.
No obstante, trascurridas tres décadas la teoría sigue estando vigente. Antes del ataque de Estados Unidos a Venezuela, circuló en redes sociales un supuesto aumento repentino en los pedidos de pizza en una pizzería cercana al Pentágono. Según publicaciones de usuarios y medios, las ventas en un local llamado Pizzato Pizza[5] se dispararon a partir de las 02:00 h, hora del Este de Estados Unidos, justo cuando se reportaron explosiones en Caracas asociadas al operativo militar.
El fenómeno, que algunos rastrean a través de cuentas en redes como Pentagon Pizza Report, señalaba que esa misma noche otros locales cercanos al edificio -como Domino’s Pizza, Extreme Pizza y Pizza Palace- también registraron picos en sus pedidos[6].
Para quienes respaldan esta teoría, tanta actividad inusual sólo podía sugerir un operativo militar inminente, mientras que críticos y escépticos lo ven como una anécdota sin base real, o simplemente como parte de discusiones y apuestas en plataformas como Polymarket sobre eventos futuros relacionados con la geopolítica[7]. En definitiva, sea mito, coincidencia o posible intuición colectiva, el Pizza Index ilustra cómo, en un mundo hiperobservado, incluso unas cajas de pizza pueden alimentar la sospecha de que algo importante está a punto de suceder.
Javier Lapeña Azurmendi
[1] https://time.com/archive/6715614/and-bomb-the-anchovies/
[2] https://theobjective.com/tecnologia/2025-08-02/pizzeros-washington-conflictos-armados/
[3] https://www.business-standard.com/world-news/pentagon-pizza-index-us-cia-iran-strikes-department-of-defense-125062300266_1.html
[4] https://www.business-standard.com/world-news/pentagon-pizza-index-us-cia-iran-strikes-department-of-defense-125062300266_1.html
[5] https://x.com/PenPizzaReport/status/2007347706017251535
[6]https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2025/12/07/6931bdcce9cf4a1f1e8b4579.html
[7] https://elpais.com/us/entretenimiento/2026-01-06/un-usuario-gano-400000-dolares-tras-apostar-por-la-captura-de-maduro-en-polymarket.html



