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España, año 2045
Por: Luis Angel Gollonet Teruel
El mes de agosto del año 2045 está resultando de lo más fresquito. Bendito sea el ingeniero español que hace ya unos años patentó el sistema de aire acondicionado que emite frío dentro, y también fuera, con lo que las temperaturas en las ciudades han bajado casi cinco grados con respecto a las temperaturas de antes.
Los alertólogos y catastrófilos habituales ya no nos hablan del calentamiento global, ¡sino del enfriamiento global!, y de los peligros que puede tener este invento por la bajada de las temperaturas, invento que llegó en buena hora, porque al ser una empresa española la que gestiona todas las patentes e instalaciones, ha generado tanto empleo y riqueza que nos ha permitido superar de manera más cómoda la última crisis global, tras el fin de la gran guerra y la última epidemia.
Esta mañana he comprado el ABC, que es uno de los dos últimos periódicos que aún se venden en papel. Todos los demás son ya digitales. Casi 5 años hacía que no compraba un diario en papel, y he tenido que dar muchas vueltas, ya que me acabo de dar cuenta que solo queda un quiosco que venda periódicos impresos en toda la ciudad.
Juan, el quiosquero, me ha regañado por dos cosas: porque hace mucho que no voy, y porque no le he comprado la lotería de Navidad. Pero es que a 50 euros el décimo, y cinco de gabela, me ha parecido caro. Supongo que se jubilará pronto, porque tiene unos 80 años, así que ya casi le toca.
Ni la jornada laboral de 25 horas ha supuesto que se lean más periódicos y revistas impresos, es una actividad que ha decaído definitivamente.
Mi asistente personal, el robot perro 3.0, me ha recordado que tengo que hacer la maleta para irme de viaje a Nueva York a pasar el fin de semana, y quería algo de lectura para el viaje, aunque últimamente, en las tres horas de viaje, apenas me da tiempo a hacer nada. Quería aprovechar para leer tranquilo noticias sobre la quiebra de Apple, y el efecto que pudiera tener en las bolsas.
Desde el 8G la cobertura es buenísima durante todo el vuelo, pero me gusta hacer como hacía cuando viajaba de joven, y apagar el móvil durante el vuelo, así que he enviado varios mensajes holográficos y lo he apagado. Un azafato robot, al verme apagar el teléfono, me ha recordado que ya no es obligatorio.
Antes de apagar el móvil miré en mi correo electrónico los resultados del chequeo y cribado que te hacen en los controles de seguridad y salud en la entrada los aeropuertos. Todo bien, menos mal. Aunque ya hay vacunas para casi todos los tipos de cáncer, está genial que en el escáner del control de seguridad también te hagan pruebas radiológicas en apenas 5 segundos con inteligencia artificial.
No me termino de acostumbrar al nuevo uniforme de la Guardia Civil Nacional, tras la fusión de la Benemérita y la Policía Nacional. El verde y el azul marino nunca me ha gustado cómo combinan. A mí me gustaba, y mucho, la Guardia Civil tal y como estaba.
Al final me ha dado tiempo a leer casi todo el periódico, aunque me he quedado dormido tras la sección de cultura, donde venía una entrevista al Ministro de Algoritmos, Blockchain y Justicia, que me ha dado un poco de pereza.
Anunciaba este señor una nueva organización de los juzgados, tras el fracaso de los tribunales de instancia, y el posterior desastre de los juzgados combinados de instancia. Lo último que recuerdo haber leído era que el ministro anunciaba que, en el año próximo, por fin, y esta vez sí, iba a implantarse el papel cero en la justicia. La digitalización definitiva.
Pero al llegar al taxi aéreo, me ha quedado la duda de si esto último era parte de la entrevista, o de una viñeta semanal de Mingote que hace una IA.
¿Y tú, cómo te imaginas el año 2045?



